>>Rómpeme el corazón. -le susurró una vez.- Rómpelo en mil pedazos, y luego písalos. Quémalos, entiérralos. Olvídalos. O guardalos en algún bote de cristal y quédatelos, ponlos en esa vitrina de trofeos que sé que tienes y dedicate a regodearte en tu victoria. Hazlo, porque, hagas lo que hagas,
yo seguiré viva.<<
Maddie se llamaba Madison Tense, y era una
importante que un fatídico día intentó matar a Pensamiento. Y digo intentó, porque tres segundos antes de que sacase la pistola, ella se dió cuenta y la redujo. Ya sabemos como es Pensamiento. Maddie era alguien complicado que creaba problemas a su alrededor, porque conocía a Anders y a su historia, porque ejercía sobre Sean un influjo extraño que nadie (excepto ellos dos) entendía, y porque, bueno, había intentado asesinar a Pensamiento, y todo el mundo sabía que eso no está bien.
Y lo peor de todo, era que ninguno de los tres podía matarla, porque, claro, era una
importante, aunque fuese su prisionera. Y Maddie pensaba aprovecharse de aquello, pero no había contado con un algo aún más problemático que ella.
Se llamaba Shaff Jeevas, era un pirata, y se la soplaba que Maddie fuese lo que era, porque él vivía de pasarse por el forro las leyes.
El futuro de Madison Tense, alias Maddie, alias Rubita, alias Incordio, pasó a ser desconocido el día que, por alguna razón, intentó acabar con una asesina de la Red.